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19 de diciembre de 2020

  • 19.12.20
La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, asistió ayer a la presentación oficial del vino Robles Brut Nature, el primer espumoso de uva cien por cien Pedro Ximénez surgido tras cinco años de estrecha colaboración e investigación del Instituto de Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) de Cabra y Bodegas Robles, a través del proyecto experimental Transviti.


Sobre la base del estudio desarrollado por el Ifapa de Cabra durante cuatro años y tras una cuidada vendimia para asegurar la recogida de las uvas a primera hora de la mañana con 10,5 grados Baumé, este espumoso pionero en Montilla-Moriles se daba a conocer el pasado año, con una producción de apenas 1.200 botellas, que permitió demostrar "la identidad y calidad de las uvas Pedro Ximénez para producir vinos espumosos".

En este sentido, la consejera de Agricultura destacó que el objetivo del convenio firmado por ambas entidades es “contribuir a la diversificación de la producción vitivinícola y al desarrollo de una gama productos enológicos de alta calidad y ecológicos que son en la actualidad muy demandados por los consumidores”. Una demanda que, en el caso de Robles Brut Nature se ha traducido en un éxito de ventas tan solo unas horas después de salir al mercado.

La crianza del Robles Brut Nature –la tipología de vino espumoso con menor cantidad de azúcar, menos de tres gramos por litro– se ha realizado en rimas "para aportar ese valor añadido" que ofrece el método artesanal de girar la botella, situada en posición horizontal, hasta que al final del proceso se le retira la levadura que se genera.

Posteriormente, y siguiendo el método champenoise –tras una primera fermentación y embotellado, se produce una segunda fermentación alcohólica en la botella– se sustituye la levadura por un licor de expedición –en este caso, un oloroso y un amontillado–. De este modo, este vino ofrece una burbuja natural y persistente, fruto de la doble fermentación, mientras que sus aromas y sabor recuerdan a cierta bollería elegante, como el brioche, la magdalena y el bollo de pan.

Investigar para diversificar

El proyecto también se propone la creación de una gama de vermús eco, usando como base vinos tradicionales andaluces ecológicos, así como plantas y especias para macerar típicamente andaluza. Crespo explicó que se hace necesario "contribuir al desarrollo de una viticultura fuerte, rentable y sostenible que vaya adoptando sus estructuras productivas y las técnicas de cultivo al cambio climático, pero también a las nuevas demandas del mercado”. 

La diversificación de los productos vitícolas andaluces ha sido una línea de trabajo del Ifapa de Cabra desde sus comienzos, adaptando el desarrollo experimental y la asistencia técnica al sector según las exigencias del mercado y las propuestas y demandas de los productores. La Junta de Andalucía apoya a la industria del vino y sus derivados, mejorando los productos tradicionales andaluces e innovando en otros que se adapten a las exigencias actuales de los consumidores.

Una firma innovadora

La creación del primer Robles Brut Nature a partir de uvas Pedro Ximénez supone un hito más dentro de la apuesta por la investigación e innovación que ha marcado el recorrido de Bodegas Robles durante las últimas dos décadas cuando, también con el apoyo del centro de Ifapa en Cabra, se apostó por la reconversión de sus viñedos a la agricultura ecológica.

Desde entonces, esta bodega montillana se ha caracterizado por iniciativas novedosas como la certificación de su huella de carbono o el desarrollo alimentos derivados de sus vinos ecológicos. Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN





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