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19 de abril de 2019

  • 19.4.19
En los últimos años, Francia se ha acostumbrado a ser un foco de sustos de diferente naturaleza. Por suerte, esta vez no hemos tenido que lamentar la existencia de víctimas mortales. Notre-Dame es un símbolo francés, así como del imaginario europeo. Muchos occidentales se han volcado en redes sociales e, incluso, han donado dinero para su reparación. Todo estupendo.



Ahora bien, hay desastres mucho más graves en otros lugares del mundo que no tienen la misma repercusión. No vamos a entrar en moralinas pueriles sobre si es correcto o moral que un español se preocupe más de lo que ocurra en Australia que en Nigeria. Pero sí nos llama más la atención el hecho de que la globalización tenga unos límites tan evidentes.

La globalización se ha abierto paso como proceso natural y necesario del sistema capitalista. La libre circulación de personas —o lo que es lo mismo, tener un mercado laboral más amplio por parte de los dueños del Capital—, sumado a la hipercompetitividad impuesta por la supresión o reducción de aranceles —con las evidentes ventajas para los países con menos gastos laborales, o sea, con peores condiciones para sus trabajadores—, han impuesto un nuevo modelo de vida.

Este modelo de vida, facilitado por las mejoras en las tecnologías de telecomunicaciones y transporte, se sustenta en el aumento de las relaciones líquidas, como predijo Zigmunt Bauman, en la incertidumbre y en otros efectos negativos. Sin embargo, a pesar de que el Capital ya es global, todavía las mentalidades no lo son.

Si mañana hubiera una avalancha en la Meca y murieran cientos de personas, lo más probable es que nos enteráramos en cuestión de minutos. Sin embargo, un atentado terrorista con un par de fallecidos en Francia nos afectaría muchísimo más.

Pero vamos más allá. El país más orgulloso de su sistema económico capitalista, Estados Unidos, está en debate por el convencimiento de parte de su población de que es necesario poner muros físicos a emigrantes y ampliar los muros económicos, los aranceles, a sus competidores.

Sacamos de estos ejemplos dos conclusiones lógicas. La primera es que la globalización puede afectar a la concepción del mundo, pero tiene influencia limitada en la conformación de la identidad, por muy difusa que esta sea. La segunda, que la globalización es un arma de doble filo: aporta grandes beneficios, sin duda, pero está llevando al límite al sistema capitalista, que en su versión más liberal es incompatible, ya no solo con la vida —que es lo que menos les importa a quienes nos gobiernan—, sino con la propia sostenibilidad del sistema político-social.

Si se mantiene la versión de que el incendio de la Catedral de Notre-Dame ha sido un accidente, quedará como una mera anécdota. Sin embargo, en un momento en el que nos toca repensar sobre nuestra realidad y el proyecto de futuro de Occidente, este incendio nos da la oportunidad de reflexionar.

RAFAEL SOTO

18 de abril de 2019

  • 18.4.19
La carretera autonómica A-386 se ha cobrado hoy la vida de una joven santaellana de 24 años que, poco antes de las 7.30 de la mañana, se ha visto envuelta en un accidente de tráfico registrado en el punto kilométrico 26,500 de esta vía que conecta los municipios de La Rambla, Montalbán y Santaella con la autovía Sevilla-Córdoba (A-4).



Tal y como han precisado a Andalucía Digital fuentes próximas a la investigación, el siniestro ha tenido lugar cuando uno de los dos vehículos implicados –una furgoneta de una empresa rambleña de catering y un turismo marca Seat Ibiza– ha invadido el carril contrario en un punto próximo a una curva y en el que la calzada estaba mojada como consecuencia de la lluvia que se registraba en esos momentos.

Como consecuencia del violento choque frontolateral, la conductora del Seat Ibiza, una joven santaellana de 24 años, ha perdido la vida, mientras que el conductor de la furgoneta ha resultado ileso. Junto a los servicios sanitarios y a una dotación del Parque de Bomberos de Montilla, se han desplazado hasta el lugar de los hechos agentes de la Guardia Civil, que han debido habilitar desvíos alternativos para los vehículos que circulaban por la A-386 dado que los dos automóviles accidentados habían quedado sobre la carretera obstaculizando uno de los carriles.

En declaraciones a este periódico, el alcalde de Santaella, José Álvarez Rivas, ha mostrado su "consternación" por lo sucedido y ha transmitido, en nombre de toda la Corporación municipal, el pésame del Ayuntamiento de Santaella. "Acompañamos en el sentimiento especialmente a esa madre que, no hace mucho, también perdió a su marido en otro accidente de tráfico", ha afirmado el primer edil santaellano.



El pasado mes de febrero, y a instancias del Grupo Municipal de Izquierda Unida, el Ayuntamiento de La Rambla, junto a otros consistorios de la comarca, reclamaron a la Junta de Andalucía una "solución urgente" para una carretera que "en un corto lapso de tiempo" ha contabilizado hasta once accidentes mortales.

De hecho, la delegada de Fomento, Infraestructuras, Ordenación del Territorio, Cultura y Patrimonio Histórico en Córdoba, Cristina Casanueva, visitó a finales de febrero la localidad de La Rambla para conocer de cerca las reivindicaciones que los ayuntamientos de la zona expusieron en una moción con el objetivo de "poner freno" a los numerosos siniestros que se registran en esta vía.

"Estamos muy concienciados en materia de seguridad vial y, si bien este cruce cumple la normativa en todos los aspectos y se han desarrollado medidas en los últimos años para evitar problemas, son continuos los accidentes en la zona", reconoció la delegada de Fomento, quien señaló que la Delegación ha iniciado "con medios propios" –a la espera de la aprobación de los Presupuestos de la Junta de Andalucía– un estudio previo de las alternativas que se pueden ejecutar, entre las que se plantea "una rotonda cerrada que evite ese cruce".



Una medida que, como recordó el alcalde de La Rambla, Alfonso Osuna, supondría una importante mejora de cara a acabar con el principal punto negro de una carretera que ha registrado en los últimos años hasta once víctimas mortales, además de numerosos heridos de diversa consideración.

En este sentido, el Ayuntamiento de La Rambla apuntó que desde su inauguración en el año 1999, la Junta de Andalucía y la Dirección General de Tráfico (DGT) han adoptado "ciertas medidas correctoras de señalización" para limitar la velocidad en esta carretera que, sin embargo, sigue contabilizando numerosos accidentes tanto en el cruce con la CO-3303 (punto kilométrico 22), como en las cercanías con la A-4 y A-45.

Por todo ello, el Consistorio aprobó recientemente una moción para reclamar, una vez más, una "solución urgente" para la carretera A-386 a través de la puesta en marcha de medidas como la eliminación del actual cruce con la CO-3303 a través de una nueva infraestructura de paso, o la instalación de un sistema de control de velocidad.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

  • 18.4.19
La carretera A-386, que conecta los municipios de La Rambla, Santaella y Montalbán con las autovías Sevilla-Córdoba (A-4) y Córdoba-Málaga (A-45), así como con la carretera provincial CO-3303, se ha cobrado una nueva víctima mortal en el choque frontolateral registrado a primera hora de esta mañana entre dos vehículos en el punto kilométrico 26,3 de la citada vía.


El siniestro, registrado poco después de las 7.20 de la mañana, se produjo cuando dos vehículos, por causas que se desconocen, chocaron de manera frontolateral. Como consecuencia del impacto, según han informado Bomberos de Montilla a Baena Digital, una de las personas implicadas en el accidente ha perdido la vida, mientras que otra ha resultado herida .

Junto a los servicios sanitarios y Bomberos de Montilla, agentes de la Guardia Civil se han desplazado hasta el lugar de los hechos, donde ha sido necesario habilitar desvíos alternativos dado que los vehículos accidentados han quedado sobre la carretera.

Precisamente, tras el último accidente mortal registrado en esta vía el pasado mes de febrero, el Ayuntamiento de La Rambla y otros consistorios de la comarca han reclamado una "solución urgente" para una carretera que en un "corto lapso de tiempo" se han contabilizado hasta once accidentes mortales.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN

17 de abril de 2019

  • 17.4.19
La Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado por la Educación Pública (CODAPA) ha exigido al Gobierno andaluz que dote de "financiación suficiente" la futura ley de bioclimatización de los centros educativos "para hacerla una realidad más allá del papel".



El colectivo, que aglutina más de 2.700 asociaciones de madres y padres andaluzas, celebra la decisión de dar luz verde a esta iniciativa impulsada por Adelante Andalucía e insta al Gobierno andaluz a "rectificar" para no incluir en el plan los 600 colegios privados concertados de la comunidad, "ciñéndose así a lo aprobado por mayoría parlamentaria en la pasada Legislatura".

La CODAPA lamenta que se pretenda dar cobertura a todos los centros “sostenidos con fondos públicos”, tal y como anunció el pasado 9 de abril el portavoz del Ejecutivo andaluz, Elías Bendodo. Este matiz introducido por el nuevo Gobierno supone, a juicio de la entidad, "incluir a los privados concertados de la comunidad, cuando apenas se ha comenzado a adecuar los centros públicos" y el trabajo por delante en esta materia “es enorme y el presupuesto destinado, exiguo”, advierte el movimiento de AMPA, totalmente en desacuerdo con que se financie con fondos públicos la climatización de instalaciones privadas.

Las familias de la escuela pública recuerdan, además, que “el proyecto de ley que recibió el visto bueno de la mayoría parlamentaria durante la anterior legislatura se limitaba exclusivamente a los más de 6.000 centros educativos públicos existentes en Andalucía”, recuerda la Confederación.

“Al margen de este aspecto, que esperamos se corrija, aplaudimos que salga adelante esta ley porque ha sido una lucha de Escuelas de Calor, de las AMPA de Sevilla y Córdoba, de las federaciones provinciales y de la Confederación andaluza, que en los últimos años hemos denunciado las pésimas condiciones en las que el profesorado y el alumnado impartían y recibían sus clases por exceso de calor o de frío, y hemos reivindicado reiteradamente poner fin a este problema”, sostiene la CODAPA.

La futura normativa propone el uso de técnicas bioclimáticas y de energías renovables para propiciar un ambiente confortable y saludable en las aulas. La proposición de Ley también tiene como finalidad limitar el gasto energético en electricidad y combustibles fósiles y reducir la emisión de gases de efecto invernadero, contribuyendo así a la lucha contra el cambio climático, un asunto especialmente importante para la Confederación.

“Es vital luchar desde todos los ámbitos posibles para impedir que se cumplan las previsiones de la comunidad científica, que pronostican que Andalucía será un desierto en 30 años”, alerta el movimiento provincial de AMPA. “Si no se pone remedio, la emergencia alimentaria y escasez de agua provocará un movimiento migratorio sin precedentes de la población. Las previsiones contemplan que antes de fin de siglo, el 80 por ciento de España será como el Sáhara”, advierte.

Hasta ahora el alumnado “ha dado una lección de concienciación, abanderando con sus protestas la lucha contra el cambio climático a través del movimiento Fridays for Future”, un ejemplo que la CODAPA anima a seguir por toda la comunidad educativa, al tiempo que alienta a dar un paso al frente en esta materia a las instituciones, en cuya mano está mejorar la eficiencia energética de los edificios públicos así como impulsar normativas para tratar de reducir en lo posible el impacto medioambiental, concluye.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

16 de abril de 2019

  • 16.4.19
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las 169 metas de la Agenda 2030 demuestran la magnitud de esta ambiciosa nueva Agenda universal y estimulan para los próximos 11 años a la acción en temas de importancia crítica para la humanidad y para el planeta y, en particular, para el lugar donde vivimos: nuestros territorios.



En relación a las personas, la Agenda propone el fin de la pobreza y el hambre en todas sus formas y dimensiones y velar para que todos los seres humanos puedan realizar su potencial con dignidad e igualdad y en un medio ambiente saludable.

Con el planeta se establece un pacto de protección contra la degradación, con un consumo y una producción sostenibles, una gestión responsable de los recursos naturales y medidas urgentes para hacer frente al cambio climático, de modo que puedan satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras.

A la prosperidad la Agenda le concede la importancia de velar por que todos los seres humanos puedan disfrutar de una vida prospera y plena y por que el progreso económico, social y tecnológico se produzca en armonía con la naturaleza.

Establecen los objetivos que los estados miembros de la ONU están decididos a propiciar sociedades pacíficas, justas e inclusivas, que estén libres del terror y de la violencia, pues no hay desarrollo sostenible sin paz, ni paz sin desarrollo sostenible.

Finalizando el quinto tripe de la Agenda, las alianzas establecen la necesidad de movilizar los medios necesarios para implementar los ODS mediante una alianza mundial para el desarrollo sostenible. Es importante destacar que los 17 objetivos tienen un vínculo entre ellos y si conseguimos lo que se ambiciona en cada uno de los aspectos de la Agenda, mejorarán notablemente las condiciones de vida de todas las personas y nuestro mundo se transformará en un lugar mejor.

Las metas y los indicadores que se establecen en la Agenda 2030 son realizados y recolectados en los barrios, en las comunidades, villas, municipios... en el lugar donde viven las personas el día a día. Es aquí donde es importante realizar la localización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Para poder comprometernos con lo establecido en los ODS es importante conocer cada uno de ellos para poder empoderar a los lectores de esta nueva agenda universal y su impacto en nuestros territorios, nuestras ciudades, nuestros pueblos y nuestros barrios. Nuevos paradigmas, nuevos comportamientos, nuevas acciones y formas de vivir de los ciudadanos que serán necesarios para el cumplimiento de las metas, de ahí que precisemos prepararnos para ello.

SANTIAGO MARTÍN GALLO
  • 16.4.19
El Palacio de Orive acogió ayer el acto de presentación de la XXXVI Cata del Vino Montilla-Moriles, encuentro que se celebrará del 24 al 28 de abril en el Palacio de la Merced, sede de la Diputación de Córdoba. En esta ocasión, junto a las actividades propias de la cata, los productos de la DOP cordobesa centrarán una semana de actividades que darán comienzo al Mayo Festivo Cordobés.


Para el máximo responsable de la institución provincial, Antonio Ruiz, esta iniciativa se presenta como un referente consolidado, no sólo en la promoción de los vinos de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, sino también de la provincia de Córdoba.

En este sentido, Ruiz destacó que, junto a las habituales catas dirigidas y propuestas de marcado acento promocional, se ha diseñado un programa de actividades en el que se celebrará "propuestas íntimamente ligadas con los vinos y vinagres de la zona "bajo el marco de la Semana del Vino Montilla-Moriles.

"Pese a que el principal objetivo de esta Cata es la promoción de los vinos acogidos bajo el paraguas de la Denominación de Origen Protegida, se debe centrar el interés en posicionar Montilla-Moriles como marca referente de la provincia, atendiendo a consumidores y al sector de la restauración", destacó Ruiz.

Además, el presidente de la Diputación de Córdoba resaltó que el Mayo Festivo cordobés da comienzo con un producto que es "bandera de nuestra provincia y protagonista de nuestra gastronomía, con unos vinos que son cada vez más conocidos y apreciados, habiéndose convertido en una de las principales tarjetas de presentación de la marca Córdoba".

"Los vinos Montilla-Moriles se presentan como un elemento en torno al cual gira una cultura fuertemente arraigada en nuestro territorio y que genera una importante actividad económica, cultural y social", remarcó Ruiz, quien subrayó la necesidad de divulgar el trabajo de los más de 2.000 agricultores vinculados al sector vitivinícola cordobés a través de herramientas como la Cata "que genera un importante impacto económico para Córdoba, en lo económico y en lo social".

Por su parte, el presidente del Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, Javier Martín, puso de manifiesto que, en esta ocasión, la Cata le hará un guiño al Año Jubilar en torno a San Juan de Ávila que vivirá Montilla, como una apuesta por potenciar el turismo religioso en toda la comarca.

Asimismo, según adelantó Martín, se dedicará la copa a la celebración del 25 aniversario del reconocimiento del casco histórico de la capital cordobesa como Patrimonio de la Humanidad. "El programa de actividades, más escueto que en años anteriores, contempla además la entrega de los Premios Vinavin o la presentación de la Guía de los Patios", concluyó el presidente del Consejo Regulador.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

15 de abril de 2019

  • 15.4.19
Violinista y escritora hispanochilena, Isabel Mellado reside entre Granada y Berlín. Su libro de relatos El perro que comía silencio (2011) tuvo una excelente acogida entre los lectores y la crítica especializada, y ya lleva tres ediciones. Vibrato es su primera novela, un relato sensorial que acompaña al lector por el laberinto del oído. Pero también es una historia de hermandad, desarraigo y crecimiento.



Compuesta en tres movimientos, se adentra en los entresijos de la profesión y en las dificultades de amar a alguien en otro país y en otro idioma. Gracias a la beca Karajan se instaló hace 27 años en Berlín para completar sus estudios con el concertino de la Orquesta Filarmónica. Sus cuentos aparecen en antologías de Chile, España, México y Alemania.

—Apareces en la portada de tu libro. Quien iba a salir no te gustó. ¿Qué expresión debe tener una violinista que quienes la vemos desde fuera no vemos?

—Sí. Bueno, yo creo que hay tantas expresiones de violinistas como de cualquier otra expresión. La de la portada me interesaba especialmente que se notara que su mejor voz era el violín. El violín es una máscara que, en este caso, refleja como una máscara griega o una máscara de teatro. La tragedia y la comedia es simultánea. Ella está escondida detrás de esta máscara.

—Escribes en tu libro que vibrato es una hermosa inexactitud en la exactitud de la música, un camuflaje de la desinformación. ¿Eso es tu novela?

—Digamos que las circunstancias de la protagonista y de su hermano son bastante terribles. Comienza en una dictadura y en una familia disfuncional, donde hay mucho miedo. Y dentro de esto, el contrapunto de que vibrato sea un temblor voluntario, que produce belleza y que sea como la protección que te pueda proporcionar el arte, era muy importante dentro del libro.

—¿Cuánto de autobiografía hay en tu libro?

—La novela es totalmente autobiográfica. La música que aparece en la novela, el instrumento y los países son reales. Ahora hay mucha creación también porque para mí la literatura es creación. No es mi vida tan interesante como para que solamente me quedara con mi vida. Yo quiero vivir otras vidas. Hay mucho robo de experiencias ajenas.

—Escribes y haces música. No sé si un día será incompatible. Tú dices: “Dejar de hacer música es una herida de la que no se sana”.

—Eso es absolutamente así. Yo también, cuando escribo, intento un poco hacer música con el ritmo. En este caso, también la temática. Yo no me podría sanar de esa herida. Creo que sí puedo compatibilizar las dos cosas. Tienen tanto en común. Las dos cosas se hacen con el oído, ¿no?

—Los músicos no suelen buscar pareja con otros músicos. Salvo en las orquestas juveniles. Ahora entiendo el aforismo: “Con la música a otra parte”.

—Jaja. Sí. Bueno, hay de todo un poco. Yo creo que en este caso no es tampoco distinto a otras profesiones. Hay tanta gente que se relaciona con otros músicos porque solamente ellos pueden comprender esa obsesión y tienen que estar siempre en ese mundo, que también es muy grande. Y otra gente que sí necesita de otras materias. Yo me alegro de cara a mi hijo y de cara a cada persona que conozco que hace algo distinto a la música. Con todo lo que yo amo la música, necesito enterarme de otras cosas del mundo. Tengo demasiada curiosidad como para quedarme con solo amigos músicos.

—Llegaste a Alemania el 30 de diciembre de 1989, dos meses después de que cayera el Muro. El Año Nuevo lo pasaste en un puente con los policías de los dos lados. El Año Nuevo más feliz de tu vida.

—Sí. Eso fue increíble. Estaba tocando con una orquesta de gente que era como de treinta países, una orquesta juvenil, habíamos hecho una gira maravillosa por la Unión Soviética, que ya no era la Unión Soviética. Y fue absolutamente conmovedor eso. Gente que habían estado vigilando el intercambio de espías en el puente, de golpe estos mismos policías tocando, primero como haciendo una guerra de poder entre ellos, y después abrazándose. Yo siempre había pasado Año Nuevo estudiando para los exámenes de violín, que eran a comienzos de enero. Y esta vez, algo tan asombroso y tan importante. el Muro de Berlín y poder presenciarlo de esa manera musical.

—Ahora repartes tu tiempo entre Granada y Berlín. ¿Necesitas la luz como latina que eres?

—Absolutamente. Yo estuve más o menos 17 años solo en Alemania y yo soñaba con la luz. Yo tenía una necesidad profunda de luz y del idioma también. Realmente, yo soñaba ya en alemán. Y pensaba que eso no podía ser. Yo pienso que las obsesiones tienen que ser en el idioma materno en lo posible. Sí. La luz y el idioma.

—La novela se subtitula “La música y el resto en 99 compases”. Una novela estructurada como si fuera una obra musical.

—Yo quería hacer un contrapunto de muchas voces. No solamente la voz de la protagonista y, como te decía, siendo el sonido en el fondo el personaje principal, el sonido, el ruido, el silencio, distintos tipos de sonido, por lo que no es una novela solo para un músico. Y era importante mostrar que estos pequeños eslabones, que son los compases, que son cosas tan pequeñas. La protagonista estudia con su hermano para lograr la perfección en algo que termina siendo grande. Pero es un homenaje a lo pequeño. En lo pequeño hace este concierto.

—No hay muchas novelas sobre la música contadas desde dentro, desacralizándolas. Por eso muestras una visión distinta del mundo de la música, con sus sombras y sus luces.

—Sí. La disciplina de una orquesta es algo muy interesante porque se pueden usar metáforas de muchas cosas. O sea, yo no conozco otro trabajo donde se haga con 40 personas en un mismo espacio. Es realmente como estar comiendo con el colega el mismo plato de sopa o estuvieses compartiendo el computador. Y estamos en las buenas y en las malas. Y a veces podemos odiarnos pero, cuando salimos al escenario, estamos por una causa. Somos un pequeño país, sin lugar a dudas.

—Cuando escribes, lo haces en solitario. Puedes vivir una doble o triple vida. En música, sin embargo, eso no ocurre. Es colectivo.

—Es colectivo. Y es interesante que en el ejercicio de la música es urgente, yo voy atravesando muchos siglos. Estamos tocando algo de Bach. Y después estamos tocando algo contemporáneo. Eso es muy interesante. En la escritura, yo no estoy escribiendo en un estilo barroco y después en un estilo contemporáneo y dodecafónico, etcétera. Eso es muy interesante en el mundo del músico. A veces parece que los músicos fuésemos personas muy cerradas a la actualidad. No lo somos. Lo que pasa además es que abarcamos como un periodo que no solo es nuestro.

—Dices de tu novela que es existencial y sibarita, con instantes musicales. Pero, sobre todo, que es una oda al oído.

—Me preocupa a veces esa interpretación que se pueda dar a la novela, que llame mucho la atención el hecho de que yo sea músico, que en la novela se hable de música, porque no quisiera restringir el campo de lectores, que piensan que es una novela para quien le gusta la música clásica. Para cualquier persona que escuche, que tenga curiosidad por el oído, porque también hablo de otros tipos de música, incluso esa visión, no de la protagonista, sino del esposo, crítico musical, desacralizando este mundo de la música, porque los músicos son muy desclasados. Ellos van pasando por muchos estadios. Entonces, no solamente es el mundo de la música, es más bien el sonido. También los sentidos.

—Me gusta cuando afirmas que no escribes ni poesía ni prosa, sino que escribes con el oído, buscando que lo que dices suene bien.

—Para mí es muy importante el ritmo. Yo no sé de dónde viene. Siempre me preguntan por las influencias. Yo no sé si es familiar o me viene de las partituras, porque son muchos años, claro, rodeada de partituras. Entonces busco una cadencia, un ritmo o incluso un corte de ese ritmo. Yo, cuando leo, leo en mi cabeza y escucho las palabras. Entonces creo que es muy importante, es inmaterial. Si yo hiciera un traje, a mí me gustaría que tanto el corte del traje como el material del que he hecho el traje sean óptimos.

—Escribes con seis sentidos. Los habituales y el humor.

—Yo creo que es muy importante el sentido del humor porque para mí es un arte más y nos abre muchas cosas. No solamente de lo terrible, sino que también de la grandilocuencia. Para mí, el humor es poder ver a veces un poquito más lejos.

—Siempre llevas contigo un poema enmarcado de Jorge Teillier que te dedicó cuando eras niña. ¿Una especie de amuleto?

—No solo de amuleto, sino que también fue una especie de premonición, es un oráculo. Este poema escrito hace tanto tiempo habla de la caída de un muro, que puede ser perfectamente el Muro de Berlín. Habla de un barco de velas, haciendo ya una premonición de todos los viajes que iba a tener deseándome este buen final.

Hay algo en este poema que, aunque es muy simple, es el único poema escrito en rima de este hombre, y además es un poema muy alegre, tiene algo que es como un movimiento lento de mar, tiene algo de melancólico y tan bello, y con un final probablemente feliz. Probablemente.

—Lo que más te gusta de Berlín es su silencio y su carácter recio. El chileno, en cierto modo, es así también.

—Sí. El chileno es bastante introvertido. Bueno, si se puede generalizar, digo que sí. Pero también me gusta eso de que tiene algo introvertido y bastante mundo interior, por decirlo así. Eso me gusta. Que hay algo de escarbar. Hay un misterio ahí. Bueno, también una especie de tormento. Son más atormentados de temperamento que los españoles. O sea, yo nunca me imaginaría a mi madre bailando sevillanas feliz. No. Somos más melancólicos. También tenemos la puntualidad metida en los huesos. Yo no sé si será porque soy músico. Un músico no puede llegar tarde. Sí hay una conexión. Sobre todo cultural.

—No me interesa el estado civil de nadie. Pero sí me interesa tu respuesta. Porque dices que eres soltera en clave de sol.

—Jaja. No. Ya no soy soltera en clave de sol. Sigo en clave de sol pero ya no soy soltera. Casada tampoco. Estoy bien acompañada en todas las claves posibles.

—Tomas anotaciones para otra novela, que presumes será corta. ¿Sabes ya de qué irá?

—Sí. La novela que escribí es una novela de desarrollo. Estoy contando toda mi vida. Incluso llegando al extremo. Estoy contando el momento de nacer. Estoy contando desde el kilómetro cero de esta persona. Va a ser una novela que probablemente va a ocurrir en el lapso de una semana y eso es ya como una estructura el tiempo en que va a ocurrir.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
FOTOGRAFÍA: GONZALO RECIO

14 de abril de 2019

  • 14.4.19
Agentes de los Equipos Roca de la Guardia Civil con base en Montilla y Córdoba, dentro del plan contra los robos y hurtos de aceituna que la Guardia Civil viene aplicando durante la presente campaña de aceituna en la provincia, han detenido a 5 personas, en la operación Ecoliva 40, como supuestos autores de un delito continuado de hurto de aceituna, otro de estafa, otro de falsificación de documento mercantil, otro de pertenencia a grupo criminal, así como otro de daño patrimonial por lucro cesante.


Las investigaciones se iniciaron a principios del mes de diciembre de 2018, tras tenerse conocimiento de que en una finca de la Campiña cordobesa, el encargado de la recogida de la aceituna, junto a varias personas pertenecientes a la misma unidad familiar y ejerciendo un abuso de confianza depositada por la propietaria, aprovechaban la finalización de la jornada laboral para sustraer aceituna en dicha finca y posteriormente venderla en un punto de compra distinto al concertado por la propietaria.

El avance de la investigación permitió averiguar que se trataba de un grupo criminal "perfectamente estructurado" cuyos integrantes tenían diferentes funciones, coordinando entre ellos la ocultación, el traslado y posterior venta de la aceituna sustraída.

Durante el desarrollo de la investigación, se pudo comprobar que el encargado de la organización estaba contratado para la recogida de aceituna de "tipo ecológica" en otra finca del Valle de los Pedroches, la cual era entregada en una Almazara del Guadajoz-Campiña Este.

Asimismo, se pudo averiguar que el encargado mediante engaño al propietario le entregaba vales manuscritos, no mecanizados, con la finalidad de falsear la cantidad real, haciendo entrega en dicha almazara de una cantidad aproximada de 180.000 kilogramos de aceituna ecológica, de la cual 90.000 kilogramos procedería de la sustracción de aceituna convencional de la Campiña Cordobesa, así como otros 90.000 kilogramos eran de procedencia desconocida.

Durante el desarrollo de la investigación, se procedió a la detención de 4 personas integrantes todos ellos de la misma unidad familiar, así como también se ha procedido a la detención del responsable del punto de compra que supuestamente era la persona que facilitaba y permitía la entrega ilícita de las aceitunas, toda vez que sin su colaboración habría sido imposible la entrega de un volumen tan alto de aceitunas convencionales, haciéndolas pasar por ecológicas.

Como resultado de esta operación, se han podido esclarecer un delito continuado de hurto de aceitunas, dos delitos de estafa, un delito de falsificación de documento mercantil, así como un delito de daño patrimonial por lucro cesante como consecuencia del incumplimiento de contrato.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 14.4.19
Desde que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidiera el 15 de febrero pasado convocar elecciones generales anticipadas para el próximo 28 de abril, los partidos políticos en España se han entregado a una frenética campaña que, sin esperar al comienzo oficial de la misma, los ha llevado a exagerar los problemas, magnificar sus propuestas y denostar hasta la infamia al adversario con el único propósito de diferenciar su marca como la única capaz de solucionar los problemas y ganarse la atención del ciudadano.



Las alternativas que ofrecen estas formaciones al electorado descansan en un “relato, descripción o noticia que presenta las cosas como más graves, importantes o grandes de como en realidad son”, según la acepción de hipérbole que puede consultarse en el diccionario María Moliner.

La intención de todos ellos no es debatir los asuntos que interesan o preocupan a la gente para que se conozcan sus propuestas, sino la de convencer al ciudadano para que les vote, recurriendo, incluso, a ignorar la verdad o negar hechos irrefutables. Lo que de verdad les importa, y por ello compiten a cara de perro, es ganar las elecciones, superar a los rivales y acceder al poder o, lo que es lo mismo, hacerse con el gobierno.

Con tal finalidad, se han lanzado frenéticamente a exagerar los defectos de los rivales y las bondades propias, pintando un panorama apocalíptico de la realidad y advirtiendo de las catástrofes que penden sobre nuestras cabezas si los contrincantes logran vencer, por sí solos o en coalición, estos comicios. Un dramatismo tan desaforado que impregna, incluso, al período previo de la campaña de una tensión innecesaria por el radicalismo con que se desarrolla la confrontación.

Como si, para algunos, la democracia padeciera en la actualidad mayores peligros que cuando un teniente coronel de la Guardia Civil asaltó el Congreso de los Diputados, en febrero de 1981, para intentar un golpe de Estado, armas en ristre, que, afortunadamente, resultó fallido.

O como si las dificultades económicas, tras la última crisis financiera, mantuvieran al país sin capacidad de generar riqueza, crear -aunque lentamente y en precario- empleo y no pudiera competir con oportunidades en el mercado global. O nos halláramos al borde de una ruptura del país por culpa de quienes aspiran a la independencia en Cataluña y los que intentan dialogar con ellos para encauzar el problema por derroteros democráticos y pacíficos. Para tales agoreros, en estas elecciones España se juega su ser y su futuro como nunca antes en la historia.

De hecho, antes de ser convocadas, la oposición al Gobierno en el Parlamento ya actuaba en modo electoral, insistiendo en la urgente necesidad de interrumpir la legislatura y adelantar las elecciones generales, como inevitablemente ha sucedido. La falta de apoyos para aprobar los Presupuestos Generales del Estado obligó esa convocatoria electoral. Al día siguiente, todos los partidos de la oposición comenzaron a estructurar una narrativa catastrofista en sus mensajes electorales, tratando de establecer diferencias entre las formaciones que se autodenominaban “constitucionalistas” y las que, a juicio de éstas, no lo eran.

De esta forma podían acusar a las “no constitucionalistas” de representar un riesgo enorme para el país y hasta de no ser leales a la Constitución. Tal “frente” de fuerzas “constitucionalistas” se formó con el sólo fin de “sacar” a Sánchez del Gobierno y relevar a los socialistas del poder, más por cómo se auparon a él, a través de una moción de censura, que por las políticas implementadas durante los escasos meses en que lo detentaron.

Resulta llamativo que, entre los partidos autoetiquetados como “constitucionalistas” -Partido Popular y Ciudadanos, formaciones conservadoras-, el referente ideológico y expresidente del primero, José María Aznar, no votase precisamente la Constitución, aunque ahora se comporte como su máximo y exclusivo defensor e intérprete, y que el otro partido ni siquiera existiese ni se le esperase cuando la carta Magna fue elaborada y sancionada por las Cortes Generales y el pueblo español.

Y que con esa auto-otorgada “autoridad” tachen de “no constitucionalista” a un PSOE que luchó, desde la clandestinidad y luego desde la legalidad, por traer -junto a otros partidos- la democracia a este país, participó activamente en la redacción del proyecto constitucional y promovió las principales reformas que han hecho progresar y modernizar España hasta asemejarla a las naciones más avanzadas de nuestro entorno. Todo un rifirrafe que resulta demasiado exagerado y forzado, propio de una política hiperbólica.

Como también lo es utilizar el conflicto catalán como el gran asunto que divide a los partidos entre patriotas y traidores. Porque, por muy preocupante que, a muchos, parezca el pulso independentista en aquella comunidad, no es ni por asomo un golpe de estado ni el mayor problema político de España, aunque así convenga tratarlo a las formaciones de la derecha por incitar la radicalización de los sentimientos nacionalistas más primarios, sin importarle el deterioro de la convivencia.

Obvian que los mecanismos previstos del Estado de Derecho han abortado aquel intento de desbordar el marco constitucional para forzar el reconocimiento de un inexistente “derecho a decidir” -que la ONU limita a los casos de dominio colonial y notoria violación de los derechos humanos de sectores minoritarios de la población-, para, mediante un referendo ilegal, proclamar una república en Cataluña.

Y que el poder judicial está resolviendo, con todas las garantías, las posibles responsabilidades penales cometidas por aquellos autores que desafiaron la legalidad. Esa verdad que con ello no se resuelve el problema, que más pronto que tarde la política tendrá que abordar, pero se canaliza por derroteros de respeto a legalidad, lealtad institucional y cauces democráticos.

A pesar de tanto alarmismo, en comparación con el golpe del 23-F, en el que los tanques salieron a las calles de Valencia mientras elementos de la Guardia Civil tenían secuestrado al Gobierno y a los parlamentarios en el Congreso de los Diputados para sustituir un gobierno democrático por otro impuesto mediante el uso de la fuerza armada, no deja de ser una perniciosa tergiversación calificar, incluso como licencia semántica, el conflicto catalán como golpe de estado. Exagerar el calificativo no agranda la gravedad del problema, aunque ayude a instrumentalizarlo con fines partidistas y electorales, que es lo que persigue la política de la hipérbole.

Al menos, afortunadamente, ya no se habla de aquellas temidas “invasiones” de inmigrantes que amenazaban nuestras costas y ciudades. El fenómeno migratorio ha vuelto a la cotidianeidad de un asunto que se amolda a los parámetros manejables de una frontera que separa un primer mundo de oportunidades de un tercer mundo de conflctos y necesidades.

Solo Vox, el partido de ultraderecha recién incorporado a la lid política, sigue empeñado en considerar a los inmigrantes como una amenaza a nuestra identidad y cultura, despertando miedos infundados en la población y contagiando de xenofobia y racismo a los otros partidos de la derecha que compiten por el mismo electorado y precisan de su apoyo para una hipotética alianza gubernamental.

Tan es así que, aquellas fuerzas que conceden arbitrariamente diplomas de “constitucionalidad”, no reparan en que Vox mantiene en su ideario la derogación de las autonomías y el retorno al Estado centralista, la supresión de las políticas que posibilitan la igualdad de la mujer, otorgar la “libertad” de portar armas de fuego y hasta forzar la salida de España de una Europa como proyecto de unión económica, monetaria, comercial, política y social.

Por todo ello, el mensaje hiperbólico respecto a una inmigración considerada como foco de delincuencia, violencia y terrorismo, que arrebata puestos de trabajo a los nacionales y detrae recursos de nuestras prestaciones públicas, además de desnaturalizar nuestra identidad y costumbres, queda reducido a las soflamas de unos pocos demagogos, como Abascal, Trump, Salvini y, cuando se le calienta la boca, Casado, el líder del PP que no sabemos si se va radicalizando o abandona el disimulo para mostrarse cual es.

Queda, no obstante, el recurso a la economía como ámbito para valerse de la hipérbole con intención de desprestigiar al contrario, deslegitimar sus iniciativas y despreciar lo que de positivo se haya conseguido. Un ámbito en que, todo lo que no sea “bajar” impuestos, es tomado como nefasto y perjudicial para el país y los bolsillos de los ciudadanos. Y en el que, cuando se está tan ofuscado en exagerar la ineptitud ajena y la capacidad propia, la incontinencia verbal puede deparar, a veces, malas jugadas.

Como cuando se afirma que se retomaría lo acordado por el Gobierno de Rajoy de subir el salario mínimo interprofesional (SMI), en 2020, a 850 euros, sin caer en la cuenta de que en la actualidad ya está vigente un SMI de 900 euros, por decisión del Gobierno socialista. Por mucho que se quiera rectificar, el mensaje que queda es el de pretender reducir el salario mínimo.

De igual modo, parece ridículo cuestionar los “viernes sociales” del Ejecutivo por continuar gobernando e implementando iniciativas que benefician a la mayoría de la población en fechas próximas al período electoral, sin serlo todavía oficialmente, al aumentar el permiso de paternidad, ampliar la cobertura por desempleo a los parados mayores de 52 años o suprimir el “impuesto al sol” que gravaba el autoconsumo de energía sostenible generada en una instalación propia.

Medidas todas ellas que paliaban los efectos de unas políticas de recortes y austeridad tomadas durante la crisis y que se suman al aumento del salario de los funcionarios, la revalorización de las pensiones o la restitución de derechos laborales ya aprobadas anteriormente por el Gobierno.

Y es ridículo, además de exagerado, por cuanto, a pesar del gasto que suponen estas medidas, se enmarcan en una economía cuyo crecimiento se mantiene por encima de la media de la Eurozona, aunque presente una leve desaceleración respecto a ejercicios anteriores, y que mantiene una inflación contenida, reduce poco a poco el déficit público, sin cumplir exactamente los objetivos previstos, y logra un descenso progresivo de la tasa de paro.

Criticar la marcha de la economía y las iniciativas sociales con impacto económico como perjudiciales para el país es una manipulación de la realdad por parte de quienes se valen de la hipérbole para hacer política. Una actitud que caracteriza a una campaña electoral que, oficialmente, todavía no ha comenzado.

Lo indignante de este proceder es que, los asuntos que de verdad interesan y afectan a los ciudadanos, como son el trabajo, el precio de la vivienda, el acceso a la educación en todos sus niveles, incluyendo las guarderías, la salud y la calidad asistencial, las pensiones y su sostenibilidad, las ayudas familiares y a la dependencia, la seguridad ciudadana y la garantía de libertades y derechos, la protección contra la contaminación y el medio ambiente y demás minucias de la gestión pública, quedan arrinconadas por la cháchara ensordecedora sobre banderías sentimentales y conceptos tan susceptibles de tergiversar como el patriotismo, el honor, las convicciones de cada cual y hasta lo que “quieren” y “sienten” los españoles. Una política hiperbólica sólo eficaz para confundir al votante, no para solucionar sus problemas.

DANIEL GUERRERO

13 de abril de 2019

  • 13.4.19
Todo el mundo conoce, aunque solo sea de oídas, a Albert Einstein, uno de los grandes genios de la humanidad a la altura de Galileo Galilei o de Isaac Newton. Sus teorías de la relatividad restringida o especial y de la relatividad general revolucionaron el campo de la física, de modo que ya no podemos entender el mundo y el universo sin tener en cuenta los postulados de este judío alemán, nacionalizado posteriormente como estadounidense.



También son muy conocidas sus imágenes, con su poblado bigote y su pelo blanco alborotado, que nos remiten al estereotipo de “loco genial” que vive encerrado en su trabajo y su mundo interior sin que, supuestamente, se involucre en aquello que ocurre en la sociedad en la que vive.

Pero no es así. Einstein sí se implicó social y políticamente, pues no solo conoció el ascenso del nazismo en su país de origen, por lo que tuvo que exiliarse a Estados Unidos, tras haber pasado por Austria y Suiza, sino que también conoció el drama de la Segunda Guerra Mundial, ya que las bombas atómicas arrojadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en 1945 se crearon a partir de los principios teóricos que había desarrollado y en los que se explicaba la transformación de la materia en energía, y viceversa.

Para que conozcamos sus ideas sociales, quisiera presentar y comentar un extracto del artículo ¿Por qué el socialismo? que publicó en 1949, es decir, seis años antes de que falleciera. Este breve trabajo vio la luz en la revista de izquierdas estadounidense Monthly Review, de la que tengo algunos ejemplares, y que, a pesar del tiempo transcurrido y los fuertes vientos neoliberales impulsados por Donald Trump, se sigue editando con regularidad.

Aunque el texto no es excesivamente extenso, me ha parecido oportuno dividir su presentación y los comentarios personales que añado en dos partes, para hacer más fácil su lectura. En el comienzo del artículo se interroga y, también, se responde: “¿Debe alguien que no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí”.



Y esas razones las va desgranando en los párrafos que siguen a esa pregunta, expresándolas del siguiente modo: “Muchas voces han afirmado desde hace tiempo que la sociedad humana está pasando por una crisis, que su estabilidad ha sido gravemente dañada. Es característico de tal situación que los individuos se sienten indiferentes o, incluso, hostiles hacia el grupo, pequeño o grande, al que pertenecen”.

Llama la atención que ya por entonces hablara de una sociedad en crisis, entendida como malestar social y personal que genera en los individuos desafección hacia la comunidad a la que pertenecen. Pareciera que, trasladándonos a nuestro entorno, el sentimiento que ahora embarga a los españoles, por distintas razones, estaba expresado de algún modo en esas líneas. Y es que los deseos de estabilidad, seguridad y confianza en el futuro, a los que lógicamente se aspiran, no encuentran razón de ser dentro del orden mundial que conocemos.

Más adelante continúa: “Esta es la declaración de un hombre que se ha esforzado inútilmente en lograr un equilibrio interior y que tiene más o menos perdida la esperanza de conseguirlo. Es la expresión de la soledad dolorosa y del aislamiento que mucha gente está sufriendo. ¿Cuál es la causa? ¿Hay alguna salida?”.

Creo que gran parte de lo que afirma podríamos hoy suscribirlo literalmente, pues esa crisis social y humana de la que habla está inserta en la sociedad del capitalismo que se ha globalizado y en el que actualmente nos encontramos. ¿Quién, por ejemplo, puede decir con sinceridad que ha logrado un equilibrio interior en un mundo lleno de turbulencias? ¿Acaso no nos encontramos sujetos a las tensiones que desde fuera nos llegan cotidianamente y de las que deseamos alejarnos?

Por otro lado, y dado que el individuo no puede aislarse de lo que acontece en la sociedad a la que pertenece, en el inicio del texto hace una reflexión acerca de la condición humana y de los deseos más profundos que anidan en cada persona:

“El hombre es, a la vez, un ser solitario y un ser social. Como ser solitario, procura proteger su propia existencia y la de los que están más cercanos a él, para satisfacer sus deseos personales y para desarrollar sus capacidades naturales. Como ser social, intenta ganar el reconocimiento y afecto de sus compañeros, para compartir sus placeres, para confortarlos en sus dolores y para mejorar sus condiciones de vida”.

A la hora de imaginar una nueva sociedad que resuelva esos dos aspectos -individual y social-, conviene tener en cuenta que el ser humano depende y es parte de la naturaleza, por lo que no conviene caer en utopías irreales que, a la hora de aplicarlas, acaben frustrando las esperanzas de quienes confiaron en ese modelo social.

“Si nos preocupamos cómo la estructura de la sociedad y de la actitud cultural del hombre deben ser cambiadas para hacer la vida humana tan satisfactoria como sea posible, debemos ser constantemente conscientes del hecho de que hay ciertas condiciones que no podemos modificar. Entre ellas, la naturaleza biológica del hombre es, para todos los efectos prácticos, inmodificable”.

Me imagino que, cuando Einstein expresaba en el párrafo anterior sus ideas acerca de las limitaciones con las que hay que contar, tenía en su mente las experiencias comunitarias que se habían llevado en el siglo XIX y que acabaron en grandes fracasos. Y es que ciertos teóricos imaginaron comunidades separadas del conjunto de la sociedad, caso de Robert Owen cuando fundó en el siglo XIX las colonias de New Harmony en Estados Unidos, o las que llevó a cabo el francés Charles Fourier al crear los falansterios en el país galo.

En la actualidad sabemos que esto es inviable, que no podemos concebir colectividades aisladas que funcionen al margen de los circuitos de producción, trabajo e intercambios comerciales que se dan en los distintos países. Esto ya lo expresó Einstein en su artículo del siguiente modo:

“Los tiempos en los que individuos o grupos relativamente pequeños podían ser totalmente autosuficientes se han ido para siempre. Es solo una leve exageración decir que la humanidad ahora constituye incluso una comunidad planetaria de producción y consumo”.

Desde la perspectiva actual, podemos afirmar que uno de los elementos que articula a los seres humanos en esta sociedad globalizada es la producción y el consumo planificados a pequeña o gran escala. Sin embargo, sobre los desequilibrios y contradicciones que son propios de la producción capitalista, el propio Einstein apunta: “La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal”.

Esa “anarquía económica” de la que nos habla el gran físico la estamos palpando en la crisis ecológica que a nivel mundial se está produciendo, ya que la búsqueda constante e imparable del beneficio y la rentabilidad impulsan a una competencia atroz entre las empresas dentro del propio país o a nivel internacional.

Y es que la producción descontrolada, sin que se tengan en cuenta que los recursos de la Tierra son limitados y que los equilibrios medioambientales de planeta son frágiles, genera daños en el medio ambiente que Einstein no pudo intuir en el tiempo en el que escribió este artículo que comentamos.

Pero no es solo la crisis ecológica que el capitalismo globalizado genera, sino también el abismo que se crea entre las clases más ricas y las más empobrecidas, brecha que lejos de acortarse se va día a día agrandando.

Posiblemente, si Albert Einstein volviera a nuestro tiempo, seguro que se horrorizaría del avance de las ideas más reaccionarias que personajes como Donald Trump, en su país de adopción, o las de Jair Bolsonaro en Brasil, por no hablar de los ascensos de la extrema derecha o los nuevos fascismos que se producen en gran parte de los países europeos, incluido el nuestro.

Él sí sabía que el capitalismo en crisis siempre ha buscado una salida en las distintas formas políticas autoritarias, incluso, de fascismo, tal como ocurrió de modo muy claro con la Segunda Guerra Mundial. Esto le tocó vivir y, por ello, expuso sus ideas de paz y justicia sociales, muy ligadas al concepto de socialismo, y que veremos en la segunda entrega.

AURELIANO SÁINZ
  • 13.4.19
La apuesta por la calidad y la innovación realizada por la firma cordobesa La Abuela Carmen con su cebolla negra ha sido reconocida con el Premio Nutrigold 2019 a la innovación. Este galardón es también un reconocimiento a las iniciativas de la industria que, a través de sus productos, contribuyen a la promoción de la nutrición y de los hábitos de vida saludables entre la población.


La distinción ha sido otorgada por SPRIM, un grupo global independiente especializado en el asesoramiento científico, reglamentario y estratégico de empresas y organizaciones comprometidas en la mejora de la calidad de vida y la salud, presente en 20 países de Europa, Estados Unidos, América Latina y Asia.

El jurado, constituido por cinco personas integrantes del Comité Científico de las Jornadas de Nutrición Práctica, ha tomado muy en cuenta las más de 50 propiedades saludables que diversos estudios universitarios atribuyen a la cebolla negra.

La importancia de este premio, entregado en el transcurso de unas jornadas de Nutrición Práctica en Madrid, viene avalada por su rigor científico, y en anteriores ediciones ha sido entregado a empresas tan importantes como Central Lechera Asturiana, Biosabor o Kaiku, entre otras.

La Abuela Carmen

La empresa que comercializa bajo la marca La Abuela Carmen tiene su sede central en Montalbán de Córdoba, donde cuenta con más de 5.000 metros cuadrados. También dispone de instalaciones en Santaella, de más de 12.000 metros cuadrados, dedicadas a la limpieza, clasificación del ajo y almacenaje.

Desde hace unos diez años, La Abuela Carmen viene apostando por nuevas alternativas de comercialización para el ajo a través del procesado de productos de cuarta y quinta gama. Comercializan productos como ajo en conserva para ensaladas o pastas (en aceite de oliva a las finas hierbas, al pimentón, picante), ajo pelado, picado, laminado, frito en aceite de oliva (su producto más demandado), deshidratado o pulpa de ajo. Tienen igualmente una línea de productos ecológicos certificada por Ecovalia y comercializan cebolla negra.

También en colaboración con el centro Ifapa de Palma del Río, en 2013 pusieron a punto la producción de ajo negro, donde a partir de ajo fresco y mediante un proceso que combina temperatura y humedad produce un ajo fermentado con múltiples propiedades saludables. Han sido pioneros en Andalucía en su producción.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

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