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12 de agosto de 2020

  • 12.8.20
Tras la vendimia de las variedades sauvignon blanc, verdejo, moscatel y chardonnay, ideales para la elaboración de vinos blancos jóvenes sin crianza, el marco Montilla-Moriles se afana desde hoy, y de manera prácticamente generalizada en los viñedos de toda la Denominación de Origen Protegida (DOP), en la recolección de la uva Pedro Ximénez, la variedad autóctona de la zona vitivinícola cordobesa.



Una vez se han recolectado las primeras variedades, que comenzaron a recogerse de manera mecánica el pasado 24 de julio, los viticultores se centran ahora en las uvas tintas, cuya vendimia se ha ralentizado en los últimos días debido a la ola de calor que viene registrando la Campiña Sur cordobesa en las últimas semanas.

Por otro lado, tal y como avanzó ayer Juan Manuel Centella, presidente de la Sectorial de la Viña de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba), durante la jornada de hoy comenzará la recolección de la variedad autóctona Pedro Ximénez para la elaboración de vinos jóvenes, un fruto que presenta una "muy buena calidad" tras una primavera con temperaturas suaves y un verano mucho más cálido, lo que ha propiciado una maduración algo "adelantada" con respecto a otros años.

Según Centella, "la producción esperada será similar o algo superior a la del año pasado", que cerró con casi 38,9 millones de kilos de uva blanca. En los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

En lo que respecta a los precios, Asaja-Córdoba confirmó ayer que aún no se tienen estimaciones, pero destacaron que “el estado sanitario de la uva es muy bueno, por lo que la calidad de la cosecha también lo será”. En efecto, el sector coincide en destacar la "buena calidad" que presenta la uva, a pesar de que este año ha sido mayor la incidencia del mildiu, un hongo parásito originario de América que puede ocasionar daños devastadores en todos los órganos de la planta si el clima le favorece.

Pese a todo, la constante labor del Aula de Viticultura –bajo la dirección de Ángela Portero–, unida al aliciente que representan para los viticultores de la zona los premios en metálico de los que está dotado el concurso Pedro Cabezuelo, han logrado minimizar en los últimos años los perniciosos efectos del mildiu en los viñedos del marco vitivinícola cordobés.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

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