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29 de octubre de 2018

  • 29.10.18
Licenciada en Psicología Clínica y en Trabajo Social, María Frisa es autora de la serie 75 consejos y de su obra narrativa se han vendido 150.000 ejemplares. Ahora publica Cuídate de mí, una novela de intriga que se centra en la unidad especial de la Policía Nacional encargada de investigar los delitos de violencia contra la mujer y en la situación emocional de las víctimas. De las entrevistas mantenidas con profesionales que trabajan en esta sección surgen las protagonistas femeninas de esta novela. Según su autora, “la novela negra más feminista de España”.



—Hace dos años conociste a dos mujeres policías que trabajaban en la Unidad de Familia y Mujer. De ahí surgen la subinspectora Berta Guallar y la inspectora Lara Samper, que investigan delitos sexuales y de violencia de género.

—Si bien ellas no tienen nada que ver con mis protagonistas, sí que fue imprescindible conocer el funcionamiento de la Unidad para poder dotar de verosimilitud o de realidad a mis protagonistas. O sea, no me inspiraron en ningún momento para hacerlas a ellas, pero sí que hubiera sido imposible escribir este libro sin haber conocido el funcionamiento de la Unidad.

—El título, 'Cuídate de mí', lo extraes de un poema de Alejandra Pizarnik y hace referencia a la necesidad de una doble protección, personal y externa, de las mujeres.

—En realidad, el título tiene un doble significado. Por un lado, es cuídate de mí, de protegerte de mí. Y por otro, es cuídate de mí, de auxiliarme. Es un doble significado que cuando se termina de leer toda la novela se entiende mejor.

—El techo de cristal existe en casi todas las profesionales, pero en la literatura ese techo es de hormigón, dices.

—Digo que es de hormigón porque es tan visible. Se supone que techo de cristal es porque no se ve. En la literatura, yo creo que es de hormigón porque es imposible no verlo. Solo tenemos que preguntarnos cuántas mujeres hay en la RAE, cuántos premios nacionales, cuántos premios Cervantes.

—Berta y Lara investigan el homicidio de un joven acusado de violación, pero atienden el hogar, llenan la nevera y llevan a los niños al colegio.

—No quería que mis protagonistas fueran héroes ni antihéroes, sino mujeres reales y, por desgracia, en la sociedad en la que vivimos es muy difícil la conciliación de la vida familiar y profesional, pero creo que, por desgracia, más para las mujeres, que nos encargamos de la intendencia del hogar.

—Tu novela es una denuncia social, pero después de los hechos protagonizados por ‘La Manada’, piensas que te has quedado cortísima.

—Sí. Yo quise hacer una novela de denuncia y por eso elegí una novela de género, porque creo que es el género que se ajusta a la denuncia social. Lo que sí es cierto es que yo la empecé a escribir hace ocho años y que, por desgracia, en estos ocho años, esta lacra que supone la violencia de género y los abusos sexuales ha ido a más, a muchísimo más.

—En tu novela denuncias también el ciberacoso y el 'bullying' en las redes sociales, del que tú misma fuiste víctima a raíz de la publicación del libro '75 consejos para sobrevivir en el colegio'.

—El ciberacoso es uno de los problemas con el que nos encontramos a día de hoy y va a ser muchísimo más grande. Y yo he querido reflejar en la novela todos los sentimientos que yo experimenté de impotencia, consternación, miedo, para ver si así reflexionamos y empezamos a usar las redes sociales con un mayor respeto.

—Das charlas en los institutos y el mensaje que recibes de los jóvenes es que sin celos y desconfianza no hay amor. ¿No te parece demasiado preocupante?

—A mí me parece aterrador este binomio "celos es igual a amor". Si te quiere, tiene que tener celos, le tienes que dar tu móvil, las claves de la red. Es totalmente destructivo. Nos está abocando a una sociedad, dentro de una década, en la que la violencia de género va a ser exponencialmente mayor. Yo creo que hay que enseñarles que, claramente, el binomio es confianza es igual a amor. Si te quiere, lo que hace es respetar tus decisiones.

—¿Por qué en los colegios e institutos no hay una asignatura que aborde la educación asistida y sexual? O, dicho de otra manera, la educación sentimental.

—Es algo que políticamente no interesa. Lo que interesa a los políticos es una sociedad que no piense.

—Escribes para niños, pero esta vez te has decantado por los adultos. ¿Tanto te preocupamos los maduros?

(Ríe). Aunque en esta novela no he dado consejos, me preocupan tanto que es la novela que más reflexiones va a provocar de todas las que yo he escrito. Es una novela de la que no se sale indemne.

—¿Y sobre el final?

—Es una novela que, cuando lees el final, te hace replantearte todo lo que has leído. Yo creo que, como sociedad, necesitamos hacer una concienciación sobre la violencia de género, porque es algo que nos afecta a todos.

—Dices que algunos libros de autoras como Noemí Trujillo o Dolores Redondo parecen escritos por hombres. ¿Pero solo porque sus protagonistas son hombres?

—Yo no sé si he dicho eso. Yo lo que sí digo es que mi novela es la novela negra más feminista que se ha hecho en España. De eso yo estoy segura. Primero, porque nunca se ha hecho que trabaje en la Unidad de Familia y Mujer. Y luego, porque que sean dos mujeres las encargadas de la investigación, tampoco se ha hecho.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
FOTOGRAFÍA: ELISA ARROYO

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