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28 de junio de 2016

  • 28.6.16
Baena Digital se hace eco en su Buzón del Lector de un artículo remitido por Esteban Galisteo sobre los resultados de las elecciones generales del 26-J. Si desea participar en esta sección, puede hacer llegar un correo a baenadigital@gmail.com exponiendo su queja, comentario o sugerencia. Si lo desea, puede acompañarla también de alguna fotografía.

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Las elecciones del 26 de junio han pasado y, para “sorpresa” de todos, las encuestas han fallado. Lo que no es sorprendente es el reguero de opiniones de todo tipo que se han hecho públicas después de los resultados electorales. En este mismo periódico digital se pública el 27 de junio una de ellas. Me refiero a la de Antonio Gutiérrez Guijarro, titulada “Le cortaron las alas al cambio”.

Tras un relato de relativa brevedad, concluía su autor que la izquierda continuaba sin poder alcanzar sus metas políticas por su propia culpa, por las discrepancias existentes entre las fuerzas que caen bajo ese espectro. No entraré a valorar su conclusión. A fin de cuentas es una interpretación de los resultados electorales sin mayor trascendencia.

Donde sí que me gustaría incidir es en el relato con el que pretende conducir al lector a la conclusión a su conclusión. Se trata de un relato parcial y muy repetido, un conjunto de mantras del PSOE, que lamentablemente se han extendido como el fuego.

En primer lugar, dice el autor: “El 20D pudimos hacer historia y conformar el primer gobierno de distintos partidos unidos bajo un mismo objetivo, reformar España para restablecer una sociedad de derecho y de derechos”. Esto es verdadero: existió tal posibilidad el 20 de diciembre pasado, aunque pronto se desvaneció. Continúa con una falsedad: “Tuvimos la oportunidad, pero la irresponsabilidad o el interés electoral de algunos la condenaron desde un primer momento”. Es cierto, como ya se ha dicho, que existió dicha posibilidad, pero es falso que la causa de que se desvaneciera fuera “la irresponsabilidad o el interés electoral de algunos”. Eso no fue así.

La única causa que dio al traste con dicha oportunidad fue la negativa del Comité Federal del PSOE a formar un gobierno con Podemos e Izquierda Unida, apoyado por una serie de fuerzas políticas de variado colorido. De hecho, la propia Susana Díaz amenazó con utilizar a sus 22 diputados, si a Sánchez se le ocurría pactar con Podemos.

Tras esto, afirma categóricamente que “el responsable es el señor Iglesias Turrión, aquel que con la palabra rezaba contra el Partido Popular pero que con las acciones ha dejado que alcance nuevamente el poder”, lo cual es falso. Podemos realizó una consulta a sus bases, entre las cuales me incluyo, preguntando si preferíamos apoyar un gobierno del PSOE sobre la base del pacto existente entre este partido y Ciudadanos, o si preferíamos que se siguiera trabajando por un pacto de izquierdas, entre PSOE, Podemos e IU, con el apoyo de otras varias fuerzas políticas. El 88% votamos que preferíamos esta segunda opción, que no se apoyara un gobierno del PSOE sobre la base del mencionado pacto. Por tanto, Pablo Iglesias no es el responsable de que se nos haya escapado tal oportunidad. Como hemos dicho más arriba, tal responsabilidad recae, única y exclusivamente, sobre el Comité Federal del PSOE. Es conveniente atenerse a los hechos y no narrarlos como más bonitos nos parecen.

Añade, en el mismo párrafo, una nueva falsedad. Dice, refiriéndose a Pablo Iglesias, lo siguiente: “Su rotunda negativa a conformar un gobierno con Pedro Sánchez y Albert Rivera, ha desembocado en una posición más fuerte del PP”. Parece ser que no está muy informado del asunto. No se trataba de “conformar un gobierno con Pedro Sánchez y Albert Rivera”. Lo que se pedía era un apoyo hacia un gobierno de Pedro Sánchez sobre la base del pacto alcanzado entre PSOE y Ciudadanos. Conformar un gobierno con alguien y apoyar el gobierno de alguien son cosas muy distintas que no debemos confundir. Tanto es así, que me siento tentado a decir que es este tipo de desinformación la que ha causado que el PP esté mejor posicionado para formar gobierno.

Alude, más abajo, a la “campaña del sorpasso” de Podemos. Se ve que su fuente de información son las páginas de Facebook afines al PSOE. En realidad, lo del “sorpasso” al PSOE no ha centrado la campaña de Unidos Podemos. La campaña de Unidos Podemos ha girado en torno a un posible sorpasso al PP, pues ya las encuestas y los medios de comunicación daban por hecho el sorpasso al PSOE, por lo que era innecesario incidir en ello. Es más, en Unidos Podemos se le ha tendido la mano al PSOE y nunca, o casi nunca, se la ha tratado de oponente.

Pero esto no lo tiene en consideración. Para él ha sido la campaña del sorpasso al PSOE por parte de Unidos Podemos la causa de “la gran fragmentación en la izquierda”. Lo cierto es, sin embargo, que ha sido el PSOE quien ha centrado su campaña en el miedo “al populismo” y en la demonización de Pablo Iglesias. Muestra de ello son las palabras de Susana Díaz tras su pérdida de hegemonía en Andalucía frente al PP: “Por tercera vez, hemos frenado al populismo en España”. En fin, sigamos adelante.

No contento con esto, añade que, dado el coste electoral para C’s de los devaneos de Rivera con Sánchez, el primero “no volverá a intentar negociar el proyecto de Sánchez”. Decir que Rivera negoció “el proyecto de Sánchez” es ir demasiado lejos. En realidad, el pacto PSOE-C’s nada tenía que ver con “el proyecto de Sánchez” y nada con lo que entendemos por “políticas de izquierdas”. Rivera no negoció en ningún momento el “proyecto de Sánchez”, más bien le dijo a este lo que tenía que firmar si quería su apoyo para gobernar. Las pocas huellas del PSOE en dicho pacto eran versiones descafeinadas de algunos puntos del “proyecto de Sánchez”. Eso sin contar las falsedades sobre el pacto que los dirigentes del PSOE difundían alegremente por televisión, como la derogación de la reforma laboral. Sus propios socios de Ciudadanos salieron a desmentirlos. Obviamente, Sánchez nos quería dar gato por liebre. Afortunadamente, no lo consiguió.

Está claro que lo que llamamos “la izquierda” no se pone de acuerdo, pero las causas de este desacuerdo no son las que se cuentan en el relato del PSOE, el cual poco varía de militante a militante, sino más bien la desinformación, el no ser fiel a los hechos. Aparte de la campaña de acoso y derribo contra Unidos Podemos, en la que PSOE, C’s y PP han colaborado y que es un evidente punto en común entre las tres fuerzas políticas, el PSOE ha falseado los hechos y ha difundido un atemorizador y demonizador relato contra lo que, interesadamente, han denominado “el populismo”. Y esta y no otra es la causa de que el PP, con sus dejes mafiosos, pueda seguir gobernando otros cuatro años.

ESTEBAN GALISTEO

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