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La originalidad del Nuevo Mundo

Después de muchos años viendo series de anime o leyendo manga, casi nada de este ámbito puede llamar nuestra atención. Es debido a que, en muchas ocasiones, vemos falta de originalidad, tramas repetitivas, personajes estereotipados y demasiado abuso del género ecchi o erótico, sin venir a cuento. Y es en este punto cuando aparecen animes nuevos y sorprendentes, como es el caso de Shinsekai Yori.

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Shinsekai Yori o From de New World es una novela japonesa publicada en 2008 y escrita por Yusuke Kishi. Este autor, nacido en Tokyo en 1959, estudió en la Universidad de Kyoto y se dedicó a la escritura, ganando en dos ocasiones el premio Japan Horror Novel. Además de ello, sus obras han protagonizado múltiples adaptaciones.

Shinsekai Yori fue adaptado al anime por el estudio 1-Picture. Se emitió en Japón desde septiembre de 2012 a marzo de 2013. Además de una serie, también ha sido adaptada a manga por la editorial Bessatsu Shonen Magazine.

La historia se sitúa en un Japón miles de años en el futuro, en un pueblo apartado, que puede ser considerado como una utopía, en el que hay paisajes verdes y todas las personas vive en paz. El mundo está gobernado por gente que poseen “El Cantus” o “El Poder de los Dioses”, también conocido por telequinesis. Después de obtener sus poderes, la joven Saki ingresa en la escuela junto con sus amigos para aprender a manejar su “Cantus”.

Pero no todo es lo que parece en ese tranquilo pueblo. Existe el rumor de que un gato monstruoso secuestra niños y ha habido desapariciones en la escuela. El mundo que los protagonistas creen conocer está lleno de secretos oscuros que cambiarán el transcurso de la historia.

¿Qué tiene de especial Shinsekai Yori? Tras su apariencia, a priori infantil, podemos encontrar una trama intrigante, misteriosa, incluso de terror, muy bien ejecutada. Una historia inteligente con grandes giros argumentales, capaces de dejar boquiabierto al espectador.

En este anime podemos comprobar que nada es lo que parece. A lo largo de la trama se plantean multitud de preguntas y temáticas que son resueltas poco a poco con gran maestría, sin perder la magia de la atmosfera. Es un anime que busca la reflexión continua por parte del espectador.

Otro punto a su favor son sus personajes, que cambian tanto física como psicológicamente, al igual que en la vida real. Gracias a esto vemos cómo se desenvuelven en todo tipo de situaciones, a la vez que maduran. Por otra parte, también es muy importante mencionar el gran papel que juega el antagonista, el “villano”, por su inesperado y sorprendente desarrollo.

Como curiosidad, podemos mencionar el elemento homosexual. Es muy interesante el tratamiento que se le da en la serie. Vemos algo natural y sin nada de histrionismos, como en otros animes. Probablemente, debido a unas creencias y una manera de ver la vida muy particular de la sociedad en la que se ambienta. Pero debemos aclarar que no es una serie de género yaoi (gay) o yuri (lésbico).

Por último, una breve descripción del aspecto visual. El diseño de personajes es muy particular, algo infantil, pero bonito. Los paisajes son totalmente idílicos y muy originales. La ambientación está muy bien lograda. Crea en algunas ocasiones mal cuerpo al espectador, metiéndolo de lleno en una atmósfera de misterio y de miedo.

En conclusión, aunque la industria del animes/manga pueda repetirse y perder originalidad, de vez en cuando pueden surgir joyas tan sorprendentes como es Shinsekai Yori. Un anime muy bien ejecutado, que no deja indiferente a nadie: sólo es necesario darle una oportunidad.

SARA B. PATRÓN / REDACCIÓN