:::: MENU ::::

9 de junio de 2020

  • 9.6.20
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles alertó ayer de la aparición de nuevas manchas de mildiu en viñedos del marco vitivinícola cordobés. Según detalló el Aula de Viticultura en su boletín semanal, las lluvias registradas el pasado 31 de mayo han provocado nuevas infecciones que se harán visibles entre hoy y este jueves, por lo que se insta a los viticultores a extremar las medidas de precaución.



"Estamos en una campaña con bastante ataque de la enfermedad, tanto en Montilla-Moriles como en otras zonas de Andalucía y a pesar de que los viñedos están controlados, gracias a los tratamientos que han realizado los viticultores, lo cierto es que hay manchas contaminantes por muchas parcelas", reconoció la responsable del Aula de Viticultura, Ángela Portero.

Los primeros síntomas de esta epidemia vegetal –que afecta a las viñas especialmente durante la primavera– se detectaron a primeros de abril en una finca del término municipal de La Rambla, como consecuencia de las lluvias que se registraron en la zona entre los pasados 21 y 23 de marzo.

La estrategia que el Aula de Viticultura ha diseñado para tratar de controlar la expansión del mildiu por los viñedos del marco varía con respecto a la situación de cada parcela aunque, en todos los casos, los técnicos recomiendan tratar los viñedos "antes de que aparezcan las nuevas manchas y antes de cada lluvia".

No en vano, las precipitaciones que el pasado jueves cayeron sobre los términos municipales de Aguilar de la Frontera y Monturque han provocado una nueva infección que, a juicio de Ángela Portero, será posible entre los días 12 y 14 de junio aproximadamente.

Por eso insisten en la necesidad de mantener los tratamientos en las fincas hasta que la temperatura pase de 30 grados y no haya ninguna previsión de lluvia. "Los productos que se pueden emplear son muy variados y dependerán del ataque de cada parcela, de los controles anteriores y de las fechas de aplicación", señaló la responsable del Aula de Viticultura.

Por lo general, para las parcelas que se encuentran desprotegidas frente a la epidemia –porque su tratamiento haya cumplido ya el plazo para el que fue prescrito–, los expertos recomiendan "tratar inmediatamente, dos o tres días antes de la contaminación, con sistémicos de acción parada". Por su parte, para las fincas protegidas, los técnicos del Consejo Regulador sugieren repetir el tratamiento con sistémicos o sistémicos-penetrantes.

"El desarrollo del mildiu en el interior del racimo es lento y tarda más días que en la hoja en hacerse visible", explicó Portero, quien se mostró convencida de que "en las próximas dos o tres semanas" se observarán nuevos ataques de esta epidemia vegetal en racimos. "Los últimos síntomas aparecen en las uvas de mayor grosor, que toman una coloración marrón", señaló la ingeniera agrónoma montillana, quien apuntó que este "mildiu larvado" se podría ver en la zona "hacia finales de junio".



Conocido en otras regiones como añublo o mildeo, este hongo parásito originario de América puede ocasionar daños devastadores en todos los órganos de la planta si el clima le favorece. De esta forma, representa una de las enfermedades criptogámicas más peligrosas y de las más temidas por los viticultores porque, cuando la infección es grande, puede devastar toda la producción de una zona vitivinícola.

En los últimos años, y gracias a la constante labor del Aula de Viticultura del Consejo Regulador y al aliciente que representan para los viticultores de la zona los premios en metálico de los que está dotado el Concurso “Pedro Cabezuelo”, el mildium solo afecta un porcentaje relativamente bajo de los viñedos de la DOP Montilla-Moriles.

Generalmente, los agricultores de Montemayor son los primeros en dar la alerta cada año en la zona Montilla-Moriles, al contar con viñedos en terrenos arenosos, donde la brotación es más temprana. Con todo, el pasado año, los primeros síntomas de esta epidemia vegetal se detectaron el 25 de abril en las inmediaciones de la finca La Rentilla, en la Sierra de Montilla, y cerca de la Fuente de El Cañuelo de Montemayor.

Una vez que se detecta la primera mancha, se debe evitar arrancar la hoja afectada de la cepa, alertando de inmediato al Aula de Viticultura del Consejo Regulador, a través del correo atria@montillamoriles.es o en el teléfono 680 216 567.

Una vez verificada la infección, el Aula de Viticultura del Consejo Regulador da la voz de alarma y, en caso de que sea necesario –porque se prevean lluvias inminentes o porque el mildium esté muy extendido– los viticultores pueden empezar a aplicar los tratamientos correspondientes, a base de productos penetrantes y sistémicos que actúan incluso cuando la enfermedad se ha hecho presente en la planta.

De esta forma, a los viñedos afectados se les pueden aplicar tratamientos a base de cobre que, además de ofrecer buenos resultados, tienen un coste relativamente bajo. No obstante, si la infección es mayor, es recomendable acudir a productos sistémicos, con lo que el tratamiento se encarece considerablemente.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


DEPORTES - BAENA DIGITAL

FIRMAS
Baena Digital te escucha Escríbenos